viernes, 31 de mayo de 2013

CYBERBULLY

El ciberbullying es el uso de los medios telemáticos (Internet, telefonía móvil y videojuegos online principalmente) para ejercer el acoso psicológico entre iguales. No se trata aquí el acoso o abuso de índole estrictamente sexual ni los casos en los que personas adultas intervienen.

¿Qué no es el ciberbullying?

Por tanto tiene que haber menores en ambos extremos del ataque para que se considere ciberbullying: si hay algún adulto, entonces estamos ante algún otro tipo de ciberacoso.
Tampoco se trata de adultos que engatusan a menores para encontrarse con ellos fuera de la Red o explotar sus imágenes sexuales. Aunque hay veces en que un/a menor comienza una campaña de ciberbullying que puede acabar implicando a adultos con intenciones sexuales.

¿Cuándo estamos ante un caso de ciberbullying?

Estamos ante un caso de ciberbullying cuando un o una menor atormenta, amenaza, hostiga, humilla o molesta a otro/a mediante Internet, teléfonos móviles, consolas de juegos u otras tecnologías telemáticas.
Según el Estudio sobre hábitos seguros en el uso de las TIC por los menores publicado por el INTECO en Marzo de 2009 el ciberbullying se define como acoso entre iguales en el entorno TIC, e incluye actuaciones de chantaje, vejaciones e insultos de niños a otros niños..

¿Qué tiene que ver el ciberbullying con el bullying o acoso escolar?

No son tan similares como podría pensarse. En ambos se da un abuso entre iguales pero poco más tienen que ver en la mayoría de los casos. El ciberbullying atiende a otras causas, se manifiesta de formas muy diversas y sus estrategias de abordamiento y consecuencias también difieren. Sí es bastante posible que el bullying sea seguido de ciberbullying. También es posible que el ciberbullying pueda acabar también en una situación de bullying, pero desde luego esto último sí que es poco probable.

¿Por qué es especialmente grave el ciberbullying?

El anonimato, la no percepción directa e inmediata del daño causado y la adopción de roles imaginarios en la Red convierten al ciberbullying en un grave problema.

Sinónimos

Además de la adaptación del neologismo inglés (cyber-bullying) se utilizan en castellano otros términos para denominar al ciberbullying, combinando el prefijo ciber- o los adjetivos online o virtual con las palabras matonaje, matoneo o abuso, asociadas con la denominación de matones o abusones para los que efectúan el bullying. Así podemos encontrarnos con los siguientes sinónimos de ciberbullying: ciberabuso, cibermantonaje, cibermatoneo; abuso online, mantonaje online, matoneo online; abuso virtual, matonaje virtual, matoneo virtual. Además, en inglés también se utilizan e-bullying y online bullying.

¿Cómo se manifiesta el ciberbullying?

Las formas que adopta son muy variadas y sólo se encuentran limitadas por la pericia tecnológica y la imaginación de los menores acosadores, lo cual es poco esperanzador. Algunos ejemplos concretos podrían ser los siguientes:
  • Colgar en Internet una imagen comprometida (real o efectuada mediante fotomontajes) datos delicados, cosas que pueden perjudicar o avergonzar a la víctima y darlo a conocer en su entorno de relaciones.
  • Dar de alta, con foto incluida, a la víctima en un web donde se trata de votar a la persona más fea, a la menos inteligente… y cargarle de puntos o votos para que aparezca en los primeros lugares.
  • Crear un perfil o espacio falso en nombre de la víctima, en redes sociales o foros, donde se escriban a modo de confesiones en primera persona determinados acontecimientos personales, demandas explícitas de contactos sexuales…
  • Dejar comentarios ofensivos en foros o participar agresivamente en chats haciéndose pasar por la víctima de manera que las reacciones vayan posteriormente dirigidas a quien ha sufrido la usurpación de personalidad.
  • Dando de alta la dirección de correo electrónico en determinados sitios para que luego sea víctima de spam, de contactos con desconocidos…
  • Usurpar su clave de correo electrónico para, además de cambiarla de forma que su legítimo propietario no lo pueda consultar, leer los mensajes que a su buzón le llegan violando su intimidad.
  • Provocar a la víctima en servicios web que cuentan con una persona responsable de vigilar o moderar lo que allí pasa (chats, juegos online, comunidades virtuales…) para conseguir una reacción violenta que, una vez denunciada o evidenciada, le suponga la exclusión de quien realmente venía siendo la víctima.
  • Hacer circular rumores en los cuales a la víctima se le suponga un comportamiento reprochable, ofensivo o desleal, de forma que sean otros quienes, sin poner en duda lo que leen, ejerzan sus propias formas de represalia o acoso.
  • Enviar menajes amenazantes por e-mail o SMS, perseguir y acechar a la víctima en los lugares de Internet en los se relaciona de manera habitual provocándole una sensación de completo agobio.

martes, 21 de mayo de 2013

Necesidades infantiles













Quisiera hacer un repaso de las NECESIDADES INFANTILES, una guía lo más sencilla y pedagógica:
Como seres vivos tenemos unas necesidades físicas, biológicas, que son básicas: recibir comida en cantidad y calidad suficientes, descanso, estar protegido de los peligros que pueden amenazar nuestra integridad, cobijo… todo esto es evidente, por eso, como leía hace unos días en “Los buenos tratos a la infancia” de Jorge Barudy y Maryorie
: el niño tiene también unas necesidades asociadas al desarrollo psicosocial, es decir, necesidades afectivas, cognitivas, sociales y éticas. Veamos más despacio en qué consisten:
El niño tiene necesidad de lazos afectivos estables, incondicionales y continuos, así se vincula a sus padres, a su familia; el niño siente la vinculación como amor y felicidad, y desarrolla así un sentimiento de pertenencia: sabe que pertenece. Estos lazos afectivos estables suponen también cubrir la necesidad de estructura que tiene el niño desde que nace: estabilidad de personas que le cuidan, de espacios, horarios, de saciarle cuando tiene hambre o sed, facilitarle el sueño… más adelante necesidad de límites, de normas, de hábitos, porque el niño necesita saber qué va a pasar después, esto le genera seguridad y confianza. El niño necesita ser aceptado, debe recibir gestos y palabras que creen a su alrededor un verdadero espacio afectivo de aceptación, necesita ser importante para sus padres creándose vínculos de lealtad entre padres y niño.
El niño tiene necesidad de estímulo, más bien hambre de estímulos al igual que tiene hambre de alimentos. La mente humana para desarrollarse necesita estímulos sensoriales y le deben llegar de las personas de su entorno y así forma su propia estructura psíquica. En los primeros meses sobre todo, el niño necesita ser tocado, tomado, mirado, besado…es la forma que tiene de entrar en contacto con el mundo, por medio de sus sentidos.
Mas adelante será necesario estimular la curiosidad por lo que sucede a su alrededor con el fin de motivarle a explorar el mundo. A medida que el niño va creciendo, el hambre de estímulos se hace cada vez más simbólico y va dando paso al hambre de reconocimiento, que durará toda la vida; será necesario que los adultos importantes para el niño le refuercen, le manifiesten su alegría por los esfuerzos y logros que va realizando en la aventura de crecer.
Los niños tienen también unas necesidades sociales que serán satisfechas en la medida que los adultos faciliten su autonomía, apoyen sus capacidades y les animen a ser responsables, tanto en el ejercicio de sus derechos como en el cumplimiento de sus deberes.
Por último los niños tienen derecho a creer en valores que les hagan sentirse parte de su cultura, valores colectivos que les enseñen el respeto a la vida y a los derechos humanos de todos, que integren una ética que les haga responsables de sus actos.

lunes, 13 de mayo de 2013

EL DESAFIO DE SER BUENOS PADRES






Entrevista a Jorge Barudy sobre los desafios de ser padre 
Jorge Barudy es un hombre polifacético y con una gran experiencia en el mundo de la neuropsicología infantil, entre otros aspectos. Además, es director de la ONG Exil, una entidad sin ánimo de lucro para la atención médico psico-social para víctimas de violencia de todo tipo y violación de los derechos humanos.
Autor de varios libros, como 'El dolor invisible de la infancia' y 'Los buenos tratos de la infancia', en su última publicación, 'Los desafíos invisibles de ser madre o padre', habla sobre la difícil tarea de ser progenitores y cómo fomentar las competencias innatas que tanto hombres como mujeres poseen para desempeñar esta función.
- En su último libro habla sobre las competencias de los progenitores. ¿Qué entiende usted por un buen padre y una buena madre?
- Un buen padre o madre es una persona con capacidad para aportar cuidados, protección y educación a sus descendientes y que todo ello tenga una calidad que les permita tener un desarrollo sano y que puedan desarrollarse como personas constructivas.
- ¿Esto depende de la personalidad de los padres?
- No. Hasta ahora, lo que se ha podido extraer de los estudios, que es mucho, dice que se produce una especie de amalgama maravillosa entre los recursos de la genética, es decir, recursos biológicos que permiten ser un padre o una madre buenos. Pero desgraciada o afortunadamente, la genética se va modelando con el aprendizaje que aporta la vida, así que podemos decir que hay una potencialidad de que los adultos seamos adecuados con nuestras crías, porque de lo contrario, estas últimas estarían en peligro. Es por ello que un niño bien cuidado, estimulado y educado será un niño o una niña con recursos básicos para ser un futuro padre o madre adecuados, porque lo que se sabe hoy en día es que los buenos tratos a la infancia, especialmente en los tres primeros años de vida, moldean la forma de ser de cada persona, otorgando las bases para desarrollar lo que se llaman las 'capacidades básicas de la función parental'.
- ¿Sólo depende de esos factores, o de más?
- En realidad esas son las bases para ser una buena persona, porque para ser buen padre o madre, primero hay que ser buena persona y a eso se aprende. La ciencia ha dado la prueba evidente de que es el entorno humano lo que determina si uno es buena o mala persona. Por eso, la tragedia de un niño reside en que crezca en un entorno con un padre, madre o personas de referencia que sean malas personas.
- Entonces, ¿en una familia no cabe la posibilidad de que salgan buenos y malos hijos?
- Se puede dar que exista una tendencia o preferencia hacia un hijo o hija y hacer daño a los otros, pero eso ya es un indicador de que ese progenitor está reviviendo experiencias duras que le tocó vivir a él o ella y que hace que prefiera las características de unos hijos, frente a los de otros. La neurociencia ha demostrado que hay una parte del cerebro que es el sistema límbico, que almacena las emociones y sensaciones desagradables de la crianza. Por eso cuando durante la infancia una persona ha sido rechazada por sus progenitores, eso queda como trauma y cuando esa persona es padre o madre, la presencia de un niño le puede despertar esos traumas y provocar una preferencia hacia unos niños y un rechazo hacia otros, que pueden llevar a actos de maltrato, negligencia afectiva.eso se llaman los 'traumas no resueltos'. Sin embargo, los que somos suficientemente buenos padres o madres es porque hemos sido bien tratados o si hemos tenido algún tipo de trauma, nos han influido los factores de resiliencia que vienen del entorno social y que han proporcionado una experiencia correctora que hace que esos traumas de rechazo por parte de sus padres se diluyan, y emerja el maravilloso fenómeno de la resiliencia. Es decir, que a pesar de los malos tratos por parte de los padres, no han conseguido hacer daño a sus hijos gracias al entorno social.
- Siguiendo con este tema, se escucha muchas veces decir a los padres: 'Es que me hace perder los nervios'. ¿Dónde está el límite de los malos tratos?
- En mi último libro hablo precisamente sobre los retos invisibles de ser padre o madre, ya que ésta es una de las labores más complicadas que puedan existir. En este sentido, hay que reconocer que la naturaleza nos ha dado recursos, en el caso de las mujeres la oxitocina, que hace que las hembras hagan todo lo posible por cuidar de sus crías a pesar de estar cansadas. Por su parte, los hombres tenemos la oxitocina, que también nos ayuda a criar a nuestros hijos. Sin embargo, los factores sociales hacen que estos recursos se puedan ver mermados. Véase el caso de una persona que se ve estresada y entonces puede perder los nervios y dar un cachete, perder la empatía..esas serían situaciones de malos tratos coyunturales y puntuales. Por el contrario, y desafortunadamente, el caso peor es cuando un padre o madre ha sido anteriormente maltratado y no ha sabido resolver ese trauma, porque seguramente, produzca malos tratos y sus hijos necesiten medidas de protección.
Predicar con el ejemplo
- Cambiando de tema. A lo largo de su vida, un niño se enfrentará, durante su etapa de socialización con diversos problemas. ¿Cómo les podemos preparar para que se enfrenten a ellos?
- En este caso, predicar con el ejemplo es lo más importante. Un discurso que no va acompañado con un intento de práctica, no sirve para nada. Pero también hay que tener en cuenta que, como cualquier función, la parental está muy influenciada por la sociedad, es por ello que hoy en día es muy difícil ejercer esta tarea.
- La frase típica y tópica de 'la vida es dura', ¿conviene transmitirla a nuestros hijos?
- Cuando los padres y madres tienen capacidades para cuidar a sus hijos, la vida no tiene por qué ser dura. Sin embargo, sí lo es cuando las personas abusan del poder y realizan cosas como la desigualdad o las injusticias sociales. La resiliencia, es decir, la capacidad para superar las relaciones traumáticas, se basa en dos pilares: el amor o afecto de las personas de referencia por un lado y la otra, es que los niños y niñas tengan conciencia del mundo que los adultos están construyendo, porque eso les permitirá fortalecerse psicológicamente y hacer las opciones para entrar, o bien en el mundo de la trampa y la ideología que aporta la sociedad neoliberal o bien en el amor por los animales, en fin, amor, y ser solidario con su entorno. Por eso creo que a los niños hay que contarles la verdad.

LOS NI-NIS








El término de "NI-NI" hace referencia al sector de la población que en la actualidad no está trabajando ni estudiando (Ni estudia, ni trabaja), siendo la mayoría jóvenes en edad escolar. Los principales detonantes de este problema son la falta de empleo, la deserción escolar y la baja calidad educativa.
Equivale al acrónimo inglés NEETacrónimo en inglés de la expresión Not in Employment, Education or Training (Ni trabaja, ni estudia ni recibe formación). El acrónimo inglés fue utilizado por primera vez por el gobierno británico y su uso se ha extendido en otros países, entre los que se incluyen JapónChina, y Corea del Sur, mientras en los países de habla hispana se prefiere la denominación "nini" o "ni-ni".
En el Reino Unido, la clasificación abarca a personas de entre 16 y 18 años (a los 16 años algunos todavía están en la edad de educación obligatoria). En Japón, la clasificación abarca a las personas de entre 15 y 34 años que están desempleados, solteros, no alistados en la escuela o encargándose de tareas domésticas, y que no están buscando trabajo o recibiendo la formación necesaria para el mismo. El grupo de NEET no es un conjunto uniforme de individuos sino que está compuesto, por un lado, por personas que son consideradas NEET sólo durante un corto período mientras prueban diferentes opciones; y, por otro, por personas con graves y a veces múltiples trastornos mentales en riesgo de permanecer desocupados a largo plazo.



Causas

  • La población de jóvenes provenientes de familias con bajos ingresos, se ven obligados a abandonar la escuela a una edad más temprana por lo que se les dificulta mas conseguir un empleo.
  • Paternidad a temprana edad, principalmente a la edad de entre 15 y 19 años.
  • Ocio.
  • Falta de atención en el ámbito familiar.
  • Problemas Sociales.
  • El no tener recursos económicos.
  • El no querer estudiar.

Impacto en las sociedades

El aumento de esta población trae consigo graves consecuencias para un país ya que los NI-NI se convierten en una población muy vulnerable para ser captada por la delincuencia organizada ya que se les ofrece cierto tipos de oportunidades que no podrían obtener a corto plazo con la falta de educación en la que viven.
Por otro lado, el no tener una actividad o responsabilidad que cumplir, se fomenta la vagancia, haciendo mucho más probable el consumo de sustancias tóxicas, que tarde o temprano termina en adicciones, e incluso la depresión que causa dicha situación en los jóvenes culmina en intentos de suicidio; por lo que si se considera lo anterior los impactos que tienen en una sociedad aquellos jóvenes que ni estudian, ni trabajan, no sólo son económicos.
Los Ni-Ni viven en condición social de verdadera marginación, discriminación y exclusión social; son chicos que están obligados a mantener situación forzada de ocio frustrante, obligatorio, impuesto, incómodo, improductivo, angustiante y doloroso.1 Son jóvenes desocupados que buscan acomodo, que tratan de encontrar un lugar en la sociedad, que luchan para conseguirlo pero, sencillamente, no lo logran. Asimismo, están en busca de trabajos y universidades, que hacen filas, llenan formularios, acuden a entrevistas y exámenes, pero sólo reciben negativas.2 Toman una posición indiferente ante la realidad y optan por no estudiar ya que afirman que no conseguirán trabajo relacionado a sus estudios o simplemente por falta de ganas en el estudio.3
En América Latina, según el Informe Mundial sobre la Juventud de 2007, en 2004 entre el 18 y el 20% de los adolescentes de entre 15 y 19 años no estudiaban ni trabajaban. En México no existe una cifra exacta sobre el número de Ni-Ni, por el contrario, existe una discusión entre diversos organismos del gobierno. Según el rector de la UNAM la cifra asciende a más de 7.5 millones de jóvenes (22% de la población de entre 12 y 29 años, de los cuales más de 6 millones son mujeres), lo que contrasta con la cifra de menos de 300 mil jóvenes publicada por funcionarios de la SEP. Sin embargo, ambas instituciones (UNAM y SEP) están de acuerdo en que aunque sus cifras son diferentes, indican que hay una grave falta de oportunidades y aspiraciones en los jóvenes.4
La crisis de la generación de los Ni-Ni se ha acentuado en los últimos años debido a que aunque las generaciones crecen en un ambiente de tecnología y democracia, tienen una gran dificultad para desarrollar un proyecto de vida y de emanciparse. Esta generación se enfrenta con condiciones laborales deterioradas: infraempleo y la no valoración de la formación educativa. Una de las razones por la que los Ni-Ni sufren de angustia es por la posibilidad de tener una calidad de vida inferior a la de sus padres.5
Otra de las causas de la angustia en este grupo de personas se debe a que no le encuentran sentido a estudiar, si después de haberlo hecho les costará mucho trabajo conseguir un empleo relacionado con lo que estudiaron, por lo que deciden no hacer ninguna de las dos cosas y ocuparse su tiempo en ociosidades, lo que causa en ellos una sensación de sin sentido.6
Una comparación muy interesante es la que hacen los sociólogos, al contrastar esta generación con las pasadas en las que si los jóvenes no estudiaban, se ponían a trabajar; sin embargo, en las generaciones de la actualidad si los jóvenes no estudian, tampoco trabajan. Un dato interesante es que la mayoría de miembros de esta generación forman parte de familias de clases medias y bajas.7
En las revoluciones árabes de 2010 y 2011 se considera que la participación de las generaciones de jóvenes ni-ni ha sido decisiva.8
Al respecto, un libro que explora el problema y propone soluciones, del punto de vista familiar y psicológico, es "Generación Ni ni" escrito por Alejandro Schujman.


México

Según datos emitidos por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) existen aproximadamente 7 millones de jóvenes en edad productiva que pertenecen a este sector.
El problema de los NI-NI actualmente es muy preocupante, ya que tomando en cuenta la crisis económica que enfrenta el país, las cifras han ido en aumento. Los directores de las principales universidades públicas del país, el ex director del IPN, José Enrique Villa, y el actual rector de la UNAM, José Narro, se han dirigido a los políticos y al gobierno actual con el fin de crear proyectos para generar mayores expectativas y oportunidades a la población juvenil para no desaprovechar al “bono demográfico”, es decir a los jóvenes que en un futuro se harán cargo del país.
La UNAM advierte en un estudio a través del Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias de la Universidad Nacional Autónoma de México (CRIM-UNAM) que los NI-NI son una bomba de tiempo a la que el gobierno no ha querido desactivar, por lo que advierten que aumentará el número de jóvenes que prefieran migrar hacía E.U.A. o Canadá con el objetivo de encontrar mejores oportunidades, o que opten por la economía informal y la delincuencia.
También se menciona en la investigación que el 37% de los adolescentes abandonan la escuela antes de terminar la secundaria, lo que equivale a más de una tercera parte, y se advierte que esta cifra podría aumentar debido a las condiciones económicas.

TICS NERVIOSOS


Los tics son contracciones nerviosas involuntarias que puede implicar cualquier grupo de músculos voluntarios. Los tics pueden ser parcialmente controlados, por lo general por corta duración durante la cual la persona hace un gran esfuerzo para controlarlos. Más tarde, sin embargo, los tics ocurrirán de nuevo y pueden ser más fuertes debido a la tentativa de compensación. Los tics pueden consistir en parpadeo de ojo, muecas faciales, aleteo nasal, o apertura de la boca. El mejor entendimiento de como una persona con tic debe sentirse es por ejemplo, uno puede tratar de abstenerse de parpadear sus propios ojos durante un largo período de tiempo. Este será fácil al principio, pero después de aproximadamente 30 segundos el parpadeo ocurrirá casi automáticamente. Así es como una persona con un tic se siente constantemente. Los tics se hacen peores cuando la gente está bajo situaciones estresantes. Por lo general presentándose por primera vez cuando una hay una emergencia familiar o cuando es movido de un lugar seguro.
Los tics por lo general fluctúan en la intensidad y si ellos ocurren sólo temporalmente, ellos no califican para ningún desorden del tic.
Los tics pueden ser motores o vocales; los tics vocales incluyen el tarareo, el gruñido, o decir palabras reales, por lo general de una manera explosiva, y espástica, (las palabras puede ser como maldiciones).
Los tics pueden ser simples o complejos. Un tic simple es sin sentido, como un parpadeo de ojo, cualquier músculo que se contraiga nerviosamente, un gruñido, o una producción de un ruido. Un tic complejo consiste en un movimiento de músculo con un propósito, como rasguñar, lanzamiento de algo, o masticación. Un tic vocal complejo es el que realmente produce una palabra, no solamente un sonido.El más complicado y preocupante tic nervioso es el desorden de Tourette. Este desorden requiere la presencia de tics durante al menos 1 año. Los tics deben ser de naturaleza motora y vocal. Los tics deben ser frecuentes, nunca conteniéndose por un periodo de más de 2 meses. Ellos también deben causar un daño significativo. El desorden de Tourette es una combinación de múltiples tics, síntomas como AD/HD, y dificultades obsesivas compulsivas.
Desorden de tic motor crónico:
Es como el Tourette excepto no es asociado con tics vocales
Desorden de tic vocal crónico:
Es como el Tourette excepto que consiste sólo en tics vocales (no tics motores)
Desorden de tic agudo:
Es un desorden que consiste en tics, durando un tiempo corto y resuelven cuando el factor de tensión que lo causa es eliminado (dura menos de 3 meses)
Desorden de tic por otra parte no especificado:
Incluye todos los otros desórdenes que no encuentran los criterios para los desórdenes arriba mencionado

domingo, 23 de septiembre de 2012

BIENVENIDOS


¿QUIENES SOMOS?

Constituimos un grupo multidisciplinario de consultores en salud mental, capacitados en actividades de prevención, atención y educación en niños adolescentes y adultos.

PREVENCION DE LA VIOLENCIA SOCIAL











En 2002 llega a las salas de cine Minority Report, película dirigida por Steven Spielberg, en la 
cual una especie de oráculos son utilizados por 
la policía para ver el futuro y detectar qué delitos 
y quiénes los cometerán para así poder detenerlos antes de que esto suceda. Sin duda, este 
debe ser el sueño de todo estratega en materia 
de prevención, pero en el mundo real, mientras 
no tengamos algo parecido (dudo que lo haya 
algún día), tendremos que implementar políticas 
públicas efectivas, pues no hay mejor estrategia 
de prevención que aquella que hace que la violencia y el delito no sucedan. 
Existen múltiples causas para la violencia y el 
delito como pueden ser la desigualdad econó-
mica, la exclusión social, la tradición cultural, la 
debilidad del Estado de derecho, la falta de una 
buena educación, mala planeación urbana y 
Una aproximación
a la prevención social
de la violencia y el delito
José Lobo Carrillo
crecimiento acelerado de las ciudades, entre 
otras. De igual manera existen diferentes tipos y 
expresiones de violencia. 
En materia de prevención, la clave es detectar los factores de riesgo e intervenir de manera 
temprana en las condicionantes estructurales 
para así poder detener la espiral de violencia y 
delito que se crea y a la cual muchas personas 
entran para salir, la mayoría de las veces, muertas o tras las rejas.
La prevención busca reducir la incidencia delictiva y mejorar la convivencia ciudadana, fortalecer la cohesión social y desarrollar lazos de 
solidaridad y confianza entre la comunidad. 
En el mundo existen muchos casos de estrategias exitosas en materia de prevención tales como 
las realizadas en las ciudades de Bogotá y Medellín, Colombia, Belo Horizonte o últimamente Río 34
de Janeiro, Brasil, con sus Unidades de Policía 
Pacificadora, así como algunas ciudades de Estados Unidos o Canadá. 
No existe una receta para el éxito. El Banco 
Interamericano de Desarrollo (BID), una de las 
instituciones internacionales con mayor experiencia en prevención, tiene dentro de sus “lecciones aprendidas” que en este tema “no existen formulas únicas de intervención en los 
países”.
1
 Esto es lógico pues cada país tiene características y causas distintas de la violencia. 
Incluso, en un país tan grande como México, las 
causas pueden variar en sus distintas regiones. 
No obstante, existen algunos principios básicos que pueden ser aplicados. Algunos de ellos, 
no necesariamente en orden de prioridad, son:
Fuerte liderazgo local
Cuando de estrategias de prevención se trata, 
uno de los factores críticos de éxito es el liderazgo local. En México, la autoridad más cercana al 
ciudadano es la municipal y es fundamental su 
participación y liderazgo. La autoridad municipal 
es la que, la mayoría de las veces, cuenta con 
mejor conocimiento de la ciudad y tiene las herramientas necesarias para éste tipo de intervenciones. Todo lo anterior, bajo el principio de 
subsidiariedad.
1
 “Guías Operativas para el Diseño y Ejecución de Programas en el Área de Seguridad 
y Convivencia Ciudadana”, Banco Interamericano de Desarrollo, Estados Unidos de 
América, 2009.
Participación ciudadana
La participación de la ciudadanía en la toma de 
decisiones dentro de su comunidad también es 
fundamental. La autoridad no puede imponerse cuando va a poner en práctica una estrategia 
en materia de prevención, se tiene que tomar 
en cuenta el sentir de la comunidad si lo que se 
pretende es que ésta se apropie de la misma. 
Organizar talleres comunitarios para acompa-
ñar el diseño de la estrategia, así como permitir 
la participación de ONG u OSC e institucio-  
nes académicas, son maneras de facilitar esa     
participación. 
La comunidad cuenta con la capacidad para 
conocer e identificar sus problemas y en base a 
ello, sugerir alternativas de solución que pueden 
apropiarse y aplicar.
Coordinación
Como en casi toda implementación de política 
pública, es imperativo tener coordinación tanto 
interinstitucional dentro de un mismo nivel, como 
con los otros  poderes y niveles de gobierno, y 
lo mismo con la ciudadanía. Para ello, se requiere un proceso ágil y permanente de comunicación entre las partes involucradas.
Como lo mencioné anteriormente, lo ideal sería que los presidentes municipales encabecen y 
den seguimiento puntual a este tipo de estrategias, incluso designen a alguien directamente de 
su oficina que coordine los esfuerzos al interior 
del municipio (desarrollo social, seguridad pública, obras públicas, etc.) así como con los gobiernos estatal y federal, las universidades, ONG 
y la ciudadanía en general.
Sin coordinación, es probable que la estrategia esté destinada al fracaso o sea muy difícil de 
ejecutar.
Diagnóstico eficaz  y focalización
Para evitar dispersión de recursos, es necesario 
diagnosticar, jerarquizar y focalizar esfuerzos social y territorialmente. Con un buen diagnóstico 
se puede saber en qué zona del municipio debe intervenirse primero (focalización territorial) o a 
José Lobo Carrillo35
qué grupo hay que atender prioritariamente (jó-
venes entre 15 y 30 años en situación vulnerable, mujeres y niños sufriendo violencia intrafamiliar, etc.). Para esto, existen muchas y muy 
buenas herramientas en instituciones como el 
Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo, la ONU (PNUD, UN-HABITAT) o el Centro Internacional para la Prevención del Crimen 
(Montreal), por mencionar algunos.
Sistema de seguridad y justicia efectivo
Sin duda, contar con un buen sistema de seguridad y de justicia, hace una gran diferencia en 
cuanto a prevención se refiere. Se requieren reformas como la realizada en México (aún en proceso) para pasar de un sistema penal inquisitivo 
a uno acusatorio y contar con mecanismos de 
resolución alternativa de conflictos. 
Además, si los niveles de impunidad son altos, por pura probabilidad y estadística, la tendencia será que haya más delitos y violencia. De 
igual manera, la profesionalización de los cuerpos de policía y la forma en que se estructuren 
es muy importante. Los municipios pueden formar policías de proximidad o comunitarias las 
cuales han demostrado ser efectivas. 
Desarrollo urbano ordenado
Se dice popularmente que “la ocasión hace al 
ladrón” y, en muchos de los casos esto hace 
sentido. La falta de planeación ha dado lugar a 
un crecimiento desordenado de nuestras ciudades. Ciudad Juárez es un buen ejemplo de ello, 
creció muy rápido económicamente gracias a la 
industria de la maquila, pero no se creó al mismo 
tiempo la infraestructura (escuelas, guarderías, 
vivienda, centros de salud, servicios básicos, 
etc.) necesaria para su adecuado desarrollo, y la 
violencia que padece esa ciudad hoy en día, se 
debe en buena medida a ello. 
En contraste, la administración del ex alcalde 
de Medellín, Sergio Fajardo, es un buen ejemplo 
de que las intervenciones urbanas integrales 
pueden prevenir o reducir la incidencia delictiva. 
Fajardo entró a la alcaldía de Medellín con un 
índice de homicidios de 57 por cada 100 mil habitantes en 2004 y lo redujo a 26 por cada 100 
mil en 2007, menos de la mitad. 
Es muy importante revalorar y rescatar el espacio público para la convivencia ciudadana: las 
plazas públicas y los parques de las ciudades 
son lugares democráticos donde confluyen todas 
clases sociales y se fortalece la cohesión social.
Inclusión social
La inclusión social es muy efectiva para la prevención. Al sentirse excluidos y vivir en entornos 
de violencia familiar, muchos jóvenes ingresan 
en pandillas y  comienzan a consumir droga, con 
ello inician su viaje en la espiral del delito. 
Hay que ofrecer a los jóvenes la posibilidad 
de soñar con un proyecto de vida a largo plazo. 
Para ello, se debe contar con un buen sistema 
educativo que promueva valores y cultura de la 
legalidad, así como con oportunidades de desarrollo económico y empleo.
Monitoreo y evaluación
Como toda estrategia o proyecto, para tener 
éxito es necesario contar con un buen sistema 
de monitoreo y evaluación. Desarrollar indicadores tanto de gestión como de impacto, a 
corto, mediano y largo plazo con la finalidad de 
medir si se tiene éxito o si hay que corregir la 
estrategiaEstos son sólo algunos puntos a tomar en 
cuenta si se pretende desarrollar una buena estrategia de prevención social de la violencia y el 
delito.
Como menciona el experto en prevención Irvin Waller “para evitar la delincuencia es mejor 
atender las razones de por qué las personas delinquen, que esperar a que transgredan las leyes 
e intentar corregirlas”.
2
 Sin duda también es mucho más barato. Waller señala que de acuerdo a 
algunos estudios realizados, la inversión en prevención podría dar un retorno de 7 a 1, es decir, 
por cada dólar invertido en prevención podrían 
ahorrarse hasta 7 en cuestiones de seguridad 
2
 Waller, Irvin, “Menos Represión, Más Seguridad”, INACIPE, México, 2007.
como policías, armamento, cárceles, jueces, tribunales, etc., sin mencionar las inversiones que 
no llegan a causa de la inseguridad, así como lo 
que la ciudadanía gasta para sentirse protegida 
(seguros, alarmas, vigilancia privada, etc.). 
Ahora bien, desgraciadamente en nuestro 
país, gobiernos anteriores no pensaron en esto 
y es hoy cuando padecemos altos niveles de 
violencia y delincuencia. Por ello, aplaudo la determinación del actual gobierno federal para, 
además de alentar e implementar estrategias 
en materia de prevención social del delito, dar 
una lucha frontal contra la delincuencia organizada, a la que no hay otra forma de combatir 
más que a través del Estado de derecho y todo 
el peso de la ley. La lucha contra la delincuencia 
y la prevención del delito debe ser de Estado y 
no sólo de gobierno, por ello, es hora de que 
todos los Poderes de la Unión, niveles de gobierno y ciudadanía se sumen a ella. 
Para aquellos que pudieran o quisieran verla, no creo que exista una contradicción entre el 
combate frontal a la delincuencia y la prevención social del delito y la violencia. 
Hace algunos días escuché al ex presidente 
de Colombia, Álvaro Uribe, decir que “la política 
de la autoridad contra los violentos debe ir de la 
mano con la política de cultura y convivencia 
ciudadana” y sin duda, Colombia es un buen 
ejemplo de ello. 
Sería difícil entender la reducción del índice 
de homicidios en Medellín sin las intervenciones del ejército y la policía nacional de Colombia, coordinadas desde el gobierno nacional, 
como la “Operación Orión” en la Comuna 13 de 
esta ciudad en 2002.
La prevención es a futuro pero no se puede 
ignorar el presente, intento ver todo a través del 
enfoque sistémico, por lo que pienso que una 
buena combinación entre políticas de represión 
inteligente o contención del delito y prevención 
social constituyen una política integral de seguridad ciudadana.

HIJOS PARENTALES









Está bien dar responsabilidades a los hijos a medida que crecen, pero una cosa muy distinta es delegar en ellos más de lo que les corresponde. Los encargos en la casa tienen la ventaja de hacer que los niños, independientemente de su edad, se sientan parte del buen funcionamiento de la familia.

Los encargos en la casa tienen la ventaja de hacer que los niños, independientemente de su edad, se sientan parte del buen funcionamiento de la familia y sepan que esto no sólo le corresponde a la mamá, al papá y a la persona que ayuda en la casa.
Este es el ideal, pero el lado negativo aparece cuando los padres se extralimitan y les dan más responsabilidades de las que deben. Entonces se dice que se ha “parentalizado” a los hijos.
Siempre los encargos y las responsabilidades se piden de acuerdo a la edad y las capacidades de cada niño.

Si por ejemplo, en una casa no hay plata para pagarle a un jardinero, el encargo de hacer el jardín no se le puede dar al hijo al que le cuesta más hacer las tareas del colegio, sino al que le vaya mejor o que disponga de más tiempo.
“La prudencia de los padres es muy importante. El encargo no los puede desconcentrar de sus actividades”, dice el profesor Carlos Ugarte, subdirector del Colegio Cordillera.
Lo más adecuado es asignarle responsabilidades acordes a lo que están viviendo, como hacer su cama o preparar sus bolsos de gimnasia.
“En ese sentido, es mejor compartir que darle toda la responsabilidad a uno solo diciéndole: ‘preocúpate que tus hermanos hagan la cama’. Al decirle a cada uno: ‘tú antes de salir haces tu cama, tú haces tu cama, tú haces tu cama’, la responsabilidad es individual’”, explica Lucía Godoy, psicóloga y profesora de la Universidad Andrés Bello.
“Que los hijos asuman responsabilidades mayores puede darse sólo de manera ocasional. Si esto se produce una vez a la semana, no hay problema, pero hay situaciones en la que se abusa de dejar al hijo mayor al cuidado de los hijos menores, y pasa prácticamente el hijo a ser el padre o la madre”, añade la psicóloga.
El hijo “parentalizado” suele ser el mayor y necesita su propio espacio para crecer y desarrollarse. No le corresponde asumir la sobrecarga de trabajo de la madre, del padre, o el hecho de ser muchos hermanos. “La responsabilidad del cuidado de los hijos debe recaer siempre en los padres”, señala Godoy.
Al hijo mayor es posible encargarle a sus hermanos, pero de manera más general. Ella sugiere decirle al niño: “en el colegio de vez en cuando ve a tus hermanos”, que es muy distinto a: “en el colegio tú tienes la responsabilidad de preocuparte de tus hermanos”.
Otra situación es cuando los hijos se quedan solamente con la nana: se le puede pedir al hijo mayor una vigilancia más bien indirecta del resto de los hijos y pedirle que actúe solamente si se produjera alguna situación muy especial.
Los niños que sufren los efectos de la “parentalización” tienden a disciplinar inadecuadamente a sus hermanos, dejan de vivir sus propios procesos y se vuelven poco alegres porque se exageró la virtud de la responsabilidad y del servicio.
Efectos sobre los niños
“Cuando los hermanos mayores están cumpliendo una función de poder sobre los hermanos menores, les provoca la necesidad de ser modelos, y como modelos van a tener una mejor conducta y desempeño. Está probado que los niños mayores, debido a esta situación, tienden a ser más inteligentes dentro del núcleo familiar por esta responsabilidad que tienen respecto a los hijos menores”, dice Godoy.
Pero agrega que “como son niños, muchas veces no conocen los límites. Por eso algunos pueden tender a disciplinar inadecuadamente a los menores”.
El mayor problema de los hijos que son “parentalizados” es que dejan de vivir su propio proceso, “dejan de vivir el desarrollo acorde a su edad por cumplir una función que le corresponde a un adulto”, señala la psicóloga.
Otro de los efectos que el profesor Ugarte ve en los niños cuando tienen responsabilidades desproporcionadas, es que se ponen serios. “La vida se les hace muy seria. Tienen sobre sus hombros cosas que no le corresponden por edad, viven el rigor de la vida. ¡Hasta les cambia la expresión!”.
“Cuando hay niños que tienen que cuidar a sus hermanos menores porque su madre trabaja fuera de la casa y son niños de 13 ó 14 años, ese peso de la vida los hace madurar muy fuerte y se vuelven rígidos, no juegan. El exceso de responsabilidades en niños que no están preparados produce inflexibilidad, se vuelven poco alegres porque se exageró la virtud de la responsabilidad y del servicio, ya no hay virtud. Puede pasar también que la persona se hastíe y se pase para el otro lado y se ponga indolente”, comenta el profesor.
Además, la relación entre los hermanos se deteriora porque se crean conflictos entre ellos porque se dan cuenta que su hermano es un igual y no alguien con un derecho especial.
Cuando se sobrepasa el límite
“Puede ser que un padre o una madre no tengan una capacidad adecuada para ejercer el control sobre los hijos, sobre todo si son hijos muy seguidos. Muchas veces esa incapacidad hace que tiendan a delegar funciones en el hijo mayor, cuando en realidad, lo que se debiera hacer es consultar con un especialista y cambiar la forma de actuar respecto a sus hijos”, expresa Godoy.
A veces la situación familiar o la situación económica hacen dar mayores responsabilidades a los niños. ¿Cómo saber si se traspasó el límite? “Cuando el hijo mayor sanciona, castiga a los otros hermanos porque la madre o el padre delegan esa responsabilidad con el objeto de no hacerse problemas. Es una seria y clara señal de alerta que está provocando una situación que es muy injusta para el hijo mayor y que puede causar mayores problemas porque el hijo –niño o adolescente– no tiene el criterio de un adulto. La responsabilidad siempre, siempre, debe ser del padre con criterio formado. Los límites, las reglas y las sanciones las deben poner ellos, nunca un hijo”.
El polo opuesto
Para el profesor Carlos Ugarte lo más habitual en su experiencia educativa ha sido lo contrario, es decir, que a los niños no se les den responsabilidades.
“Los hijos se van desprendiendo y creen que su única función es que les vaya bien en el colegio. Lamentablemente, los papás contribuyen en esa actitud. La experiencia es que centran mucho a los hijos en el quehacer educativo directo. Dicen cosas como: ‘no moleste al niño que está estudiando, que está haciendo una maqueta’, y mandan a la persona que trabaja en la casa. Incluso se llega a que no contestan ni el teléfono, no se sirven un vaso de agua y no recogen los platos de la mesa”.
Ugarte describe que “en el colegio uno ve diferencias notables entre niños que cooperan en sus casas y aquellos que no. Por ejemplo, en las casas donde la nana se va temprano y los niños tienen que recoger la mesa y preparar las cosas para el desayuno, suelen ser en el colegio niños organizadores, que cooperan, no se hacen problema, no se quejan de nada. Se andan ofreciendo, tienen iniciativa y no encuentran que estén haciendo nada del otro mundo”.



ALIENACION PARENTAL







El síndrome de alienación parental (S.A.P) es un término que el profesor de psiquiatría Richard A. Gardner acuñó en 1985 para referirse a lo que él describe como un desorden psicopatológico en el cual un niño, de forma permanente, denigra e insulta sin justificación alguna a uno de sus progenitores, generalmente el padre. Gardner trabajaba como perito en casos de divorcios conflictivos o destructivos y con el término SAP se referió al conjunto de síntomas que resultan del proceso por el cual un progenitor, generalmente la madre, mediante distintas estrategias, realiza una especie de «lavado de cerebro» para transformar la conciencia de sus hijos con objeto de impedir, obstaculizar o destruir sus vínculos con el otro progenitor, hasta hacerla contradictoria con lo que debería esperarse de su condición amorosa.1 2 3
El SAP cuenta con el apoyo de grupos de padres que han sido alejados de sus hijos por causas judiciales, por los abogados que los defienden en casos de divorcio y utilizan el SAP como defensa y, por un grupo de profesionales que trabajan como peritos de parte en estos casos frente a los juzgados.
Sin embargo, dentro de la comunidad académica el síndrome de alienación parental (SAP) carece de consenso científico por no reunir los criterios metodológicos científicos necesarios para ser aceptado y por eso se lo considera pseudocientífico.
El SAP ha sido rechazado como entidad clínica por las dos instituciones más reconocidas en el mundo en términos de salud y trastornos mentales: la Organización Mundial de la Salud y la Asociación Americana de Psicología. Es por eso que no aparece ni en el CIE-10 (OMS) ni en el DSM-IV, este último publicado por la Asociación Americana de Psiquiatría.
El diagnóstico del SAP no puede ser separado de su aplicación final.4 El objetivo pragmático es doble: conseguir el cambio de custodia y modificar a través del tratamiento la conducta del progenitor y de los niños que son diagnosticados.5

Etiología

Richard A. Gardner expuso que, habitualmente, es un fenómeno desencadenado por uno de los progenitores respecto del otro. Generalmente se trata de madres paranoicas que están profundamente obsesionados con el odio hacia sus maridos. Este odio aparece luego de la ruptura del matrimonio en el contexto de un juicio de divorcio o por la custodia de los hijos. Estas madres pueden creer en las situaciones más absurdas, incluso que sus hijos han sido abusados sexualmente por el padre y, aunque se les explique en el tratamiento que esto es imposible, no responden a la lógica o a las apelaciones a la razón. Los hijos a menudo comparten estas fantasías paranoides y llegan al extremo de ser presas del pánico ante la perspectiva de tener que visitar a su padre. Se trata de un vínculo patológico entre la madre y los niños que no puede ser cambiado por el tratamiento mientras estos niños continuen conviviendo con su madre.41

Cuadro clínico
Richard A. Gardner distingue tres grados de SAP: levemoderado y grave, aconsejando diversas formas de actuación para cada uno de ellos y destacando la importancia de distinguir como se debe proceder en cada caso.
Es característico que los hijos estén involucrados en el proceso de deterioro, hecho que logra provocar el progenitor «alienador» mediante un mensaje y un programa constituyendo lo que normalmente se denomina «lavado de cerebro». Los hijos que sufren este síndrome, desarrollan un odio patológico e injustificado hacia el progenitor alienado que tiene consecuencias devastadoras en el desarrollo físico y psicológico de éstos.42 Algunas veces, sin llegar a sentir odio, el SAP provoca en el niño un deterioro de la imagen que tiene del progenitor «alienado», resultando de mucho menos valor sentimental o social que la que cualquier niño tiene y necesita de sus progenitores, consecuentemente el niño no se siente orgulloso de su padre como los demás niños. Esta forma más sutil, que se servirá de la omisión-negación de todo lo referente a la persona «alienada» (padre o madre) no producirá daños físicos en los menores, pero sí en su desarrollo psicológico a largo plazo, cuando en la edad adulta ejerzan su rol de progenitores. El síndrome de alienación parental es considerado por Gardner como una forma de maltrato infantil.
En España, Estados Unidos y otros países se está intentando establecer el SAP como legítima defensa contra acusaciones de abuso infantil. Richard Gardner es citado ampliamente por el grupo de defensores de la pederastia, quienes aseguran que ésta es una opción sexual legítima, pues en palabras del mismo Gardner «hay algo de pederastia en cada uno de nosotros».

Síntomas
Algunos indicadores típicos que permitirían detectar síntomas de maltrato serían los siguientes:
  • Impedimento por parte de uno de los progenitores a que el otro progenitor vea a sus hijos o pueda convivir con ellos.
  • Desvalorizar e insultar al otro progenitor en presencia del hijo.
  • Implicar al propio entorno familiar y a los amigos en los ataques al excónyuge.
  • Subestimar o ridiculizar los sentimientos de los niños hacia el otro progenitor.
  • Incentivar o premiar la conducta despectiva y de rechazo hacia el otro progenitor.
  • Influir en los niños con mentiras sobre el otro progenitor llegando a asustarlos.
  • En los niños puede detectarse cuando éstos no pueden dar razones o dan explicaciones absurdas e incoherentes para justificar el rechazo; y también si utilizan frases o palabras impropias de su edad, como diálogos similares o idénticos al del progenitor «alienador», llegando incluso a inventar y mencionar situaciones de abuso o maltrato que jamás han sucedido.

  • Diagnóstico
Es importante tener en cuenta que el «método científico» para obtener los datos que permitan diagnosticar esta patología, según Gardner, es el siguiente:
«En este punto, los peritos que concluyan que el SAP es un diagnóstico aplicable, harán bien en incluirlo en el (los) lugar(es) adecuado(s) en sus informes (especialmente, al final). Al mismo tiempo, harán bien si incluyen cualquier diagnóstico de DSM-IV que sea aplicable para el alienador, el niño alienado y (si procede) para el progenitor alienado. De esta forma, incluso si el juzgado no reconociera el SAP, lo tendrá más difícil para ignorar estos diagnósticos alternativos de dicho manual.»
43 44 El «diagnóstico diferencial» es un argumento circular que explica cualquier reacción como un síntoma.45 Para Gardner cualquier diagnóstico del DSM IV daba lo mismo. Serviría en un informe médico porque le otorgaría cierto sesgo de prestigio y seriedad al informe — al ser el diagnóstico del SAP inexistente en el DSM IV —.

Consecuencias

Según el SAP los niños que sufren este síndrome padecen perturbaciones y disfunciones debido a que sus propios procesos de razonamiento han sido interrumpidos o coaccionados. Los menores que sufren esto, relacionan sus frustraciones con los pensamientos o recuerdos asociados al progenitor alienado, y por tanto desarrollarán conforme vayan creciendo, tendencia a proyectar toda su negatividad psicológica sobre la imagen que tienen de tal progenitor, lo que termina por destruirla y por extensión a la relación.
Para ello, el progenitor «alienante», trae a colación la persona del «alienado», sólo en los momentos en que el menor sufre alguna frustración; lo hacen sistemáticamente, es decir, en todas las ocasiones posibles antes explicadas, al tiempo que omiten toda referencia a la misma persona, sistemáticamente en todos los momentos en que el niño esté de buen ánimo. Esta polarización de frustraciones que asocia toda la negatividad mental del menor con su progenitor alienado o su imagen, es dirigida por manipulación consciente del alienante, sirviéndose de su prevalencia sobre el niño/niña.
El Departamento de Justicia de Canadá declara que no existen evidencias empíricas sobre la existencia del SAP y, aclara que en circunstancias en las que uno o ambos de los progenitores activamente intentan disponer al niño en contra del otro, aunque efectivamente esto causa al niño sufrimiento emocional, la observación empírica indica que el niño procura por el contrario mantener la relación con ambos progenitores. También indica que, en aquellos casos en los que finalmente toma partido, lo suele hacer por aquel progenitor que se muestra más afectivo y cercano.131
Se ha criticado también que el SAP puede emplearse para enmascarar actitudes legítimas de rechazo hacia uno de los progenitores en aquellos casos en los que el niño ha sido víctima o testigo de abusos, malos tratos físicos, verbales, negligencia, o abandono; dado que la sintomatología achacada al SAP puede ser también síntoma de que se están produciendo o se han producido dichos problemas en la relación con el progenitor «alienado».
En palabras del abogado Richard Ducote «El SAP»“ es el sueño de los abogados para una defensa criminal, puesto que cuanto mayor es la prueba del crimen, mayor es la prueba de la defensa." El doctor Richard Gardner la desarrolló mientras trabajaba como asesor para hombres acusados de abusar sexualmente de sus hijos/as. Richard Gardner incluye la idea de que el niño abusado debe permanecer con su abusador, pues según él, alejar al niño de quien lo abusa sexualmente hará inútil todo intento de terapia con el abusador.Richard Gardner asegura, además, que la permanencia del niño con su abusador debe acompañarse por un constante reforzamiento en el niño de la idea de que no existen padres perfectos (y por lo tanto, debe soportar el abuso con paciencia).